Ahora que tengo a dos de mis ex-compis de lectores habituales, aprovecho para rememorar nuestras charlas de cierto nivel cultural e intelectual y aunque el amigo Ruix odia a “los modernos gafapastas” en el fondo de su corazoncito es una Isabel Coixet random… el caso es que yo sigo aqui al pie del cañon en Sant Pau, y siguen pasando compañeros de trabajo, de algunos no recuerdo ni su nombre triste, pero de los actuales os he hablado alguna vez, una chusma entre paracawins y garrulos.
El Kikín es el garrulo del barrio por antonomasia y en el trabajo hemos estudiado su evolución natural. Aqui el antes.
Aqui el después (futuro próximo):
Edito para aclararle a Kike que antonomasia no es un insulto:
Fuente RAE
antonomasia.
(Del lat. antonomasĭa, y este del gr. ἀντονομασία).
1. f. Ret. Sinécdoque que consiste en poner el nombre apelativo por el propio, o el propio por el apelativo; p. ej., el Apóstol, por San Pablo; un Nerón, por un hombre cruel.
1. loc. adv. Denota que a una persona o cosa le conviene el nombre apelativo con que se la designa, por ser, entre todas las de su clase, la más importante, conocida o característica.