Hoy he leído algo que me ha llegado, una metáfora culinaria con la que comulgó plenamente. Y es que pocos son los ejemplos en los que se puede ver llevada a la practica esta filosofía.
Y es que Paul Newman, para mi uno de los hombres más bellos de la historia, que no ha perdido un ápice de sex-appeal con los años dijo hace unos años:
“…para que vás a comerte una hamburguesa fuera, si tienes en casa un solomillo?”
Oh! Señor Newman, qué grande es usted.



Tu eres el protagonista!