Fast Food

9 06 2008

Hoy he leído algo que me ha llegado, una metáfora culinaria con la que comulgó plenamente. Y es que pocos son los ejemplos en los que se puede ver llevada a la practica esta filosofía.

Y es que Paul Newman, para mi uno de los hombres más bellos de la historia, que no ha perdido un ápice de sex-appeal con los años dijo hace unos años:

“…para que vás a comerte una hamburguesa fuera, si tienes en casa un solomillo?”

Oh! Señor Newman, qué grande es usted.





Por amor

22 05 2008

Ya lo dijo Pascal que no Pascual el de la mala leche….

Le coeur a ses raisons que la raison ne connaît point

y es que me paso el día embelesada y la noche pegada al 24 horas :)





Refrán del día - Odio los lunes

8 01 2008

Es por eso, que no actualizo. A ver e sun odio relativo, porque me gusta volver al trabajo, por raro que suene.

He estado repasando mentalmente algunos refranes y me he estado riendo para mis adentros, hay que ver como es la sabiduria popular.

Uno para hoy:

Del reir viene el gemir.

La verdad es que soy un poco ingenua y no lo entiendo mucho…





Refrán del día

19 12 2007

Absolutamente mítico me ha parecido este dicho…

Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.





Refrán del día

14 12 2007

Montt

Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.

happy

Viñeta cortesía de Alberto Montt Creative Common





Refrán del día

13 12 2007

Quien vengarse quiere, calle y espere.

GENIAL!





Refrán del día

12 12 2007

Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos…

Arrieros somos…

Esta vieja locución castellana (cuya acepción completa es “arrieros somos y en el camino nos encontraremos”), procedente de la terminología del mundo rural de tiempos pasados, significa advertencia o velada amenaza a una persona que ha infligido un daño sobre la posibilidad de devolver, a la menor ocasión, la ofensa recibida, aunque no necesariamente en forma de venganza, sino porque la vida da muchas vueltas y coloca a cada uno en su sitio. La frase tiene su origen en los antiguos arrieros o personas que trajinaban con bestias de carga de la región leonesa de la Maragatería, que solían mercadear entre los pueblos de la zona y utilizaban esa frase cuando se sentían estafados por algún comerciante.