Si! tengo un nuevo trauma, voy a tener pesadillas y la verdad es que eso no es nada bueno, he estado investigando en la interné y la cosa pinta mal. Primero explico porque voy a tener pesadillas:
Despues de ver semejante cosa y tener la certeza de que voy a dormir menos que el mayordomo de Batman, he pensado que si llegaba a conseguirlo me iba a defecar de las pesadillas que voy a tener!!! Horreur!!! Adelantandome a los acontecimientos he investigado el significado de los sueños relativos a ranas que gritan mas que Chewaka anunciando la epilady.
Estos son los funestos resultados de mi investigación:
Según esta web: La rana anuncia la presencia de un hombre asceta y religioso.
A ver… como diría yo… ¿porque a mi?
La maravillosa web esta tambien nos explica que comer carne de ranas predice poca utilidad de los parientes. Las ranas denuncian a gente que ora en sus retiros como los místicos o los ascetas; como también barahúnda, bullicio en la vigilia.
Yo no sé de donde sacan estas teorias, pero desde luego se curran un lenguaje muy cultivado, pero las frases podrían tener sentido al menos….
Pero hay esperanza si resultan ser buenas estas predicciones:
Si las oímos croar es un presagio de habladurías y murmuraciones o de compañías que nos resultaran muy molestas y difíciles de evitar. Ver una rana en un estado determinado de crecimiento ilustra la sensación que tenemos sobre nosotros mismos. Por ejemplo, verla cuando ya posee las patas traseras sugeriría que somos capaces de avanzar a saltos. La rana es símbolo de fertilidad y erotismo. En sueños, también representa un aspecto del carácter que puede cambiarse, algo desagradable que puede convertirse en bueno.
Sin comentarios…

Tengo la solución, a saber:
Busque usted un arroyo con poca agua, que no le llegue a las rodillas, y que tenga muchos renacuajos.
Persiga por el arroyo los renacuajos hasta que pille uno desprevenido, y ¡zas! lo atrapa.
A continuación guárdelo en una botella que contenga un poco de agua.
¡Ya tiene su primer renacuajo! ¡Felicidades!
Le aconsejo cambiar el agua todos los santos días, o su casa apestará.
Cuando al animalillo le comiencen a crecer las patas, también llamadas ancas, empezará a cogerle cariño, a continuación el animalito perderá la cola y ¡sorpresa! una rana en su casa.
Aquí perderá el miedo a los anfibios.
El siguiente paso es tirar la rana al arroyo de nuevo.
*Basado en hechos reales.